
RPM
Revolutions Per Minute, « ar-pi-em » en su pronunciación inglesa. Ese es el significado de la marca, que pretende ilustrar el universo mecánico y metálico del automóvil de la época dorada de los años 60 y 70.

Romanticismo
Arpiem se interesa por una época en la que el riesgo recurrente de sufrir un accidente grave o mortal relacionado con las competiciones confería a los pilotos una dimensión caballeresca y romántica, incitándolos a vivir el momento presente.
Una época en la que los pilotos de motociclismo privados, como el australiano Jack Findlay, recorrían Europa en sus autocaravanas para enfrentarse en los circuitos del Circuito Continental a Phil Read, Barry Sheene y otros Giacomo Agostini, con la esperanza de obtener las primas de llegada que les permitirían participar en la siguiente carrera.

MECÁNICA
Una época en la que las leyes de la aerodinámica no creaban coches idénticos entre sí, sino que cada uno poseía una personalidad que reflejaba la de su creador.
Un universo compuesto por sonidos, olores, formas y colores queridos por el creador de Arpiem, más sensible al canto de un V12 en las Hunaudières que a las virtudes de la electrónica embarcada.

HISTORIA
La creación de Arpiem nace del deseo de Vincent Repoux de plasmar estas sensaciones en colecciones de relojes de estilo «racing» y «vintage», distinguidos por sus colores y acabados.
Estas colecciones, todas en series limitadas y numeradas, se elaboran con el máximo cuidado en el tratamiento de los detalles y en la elección de componentes de calidad, sin dejar de ser accesibles para el mayor número de personas.
Este proyecto ve la luz en 2018, tras una trayectoria profesional de más de 35 años dedicada principalmente a la competición de automóviles (Rothmans Racing, Team Opel France) y al fútbol profesional (FC Girondins de Bordeaux).

